A las 18:08 horas (tiempo de Roma), la chimenea de la Capilla Sixtina emitió la esperada fumata blanca, señal inequívoca de que los cardenales reunidos en cónclave han elegido al nuevo Papa, el número 267 en la historia de la Iglesia Católica.
El anuncio fue recibido con júbilo por miles de fieles congregados en la Plaza de San Pedro, quienes entre aplausos, lágrimas y rezos, celebraron la elección del sucesor del Papa Francisco, fallecido el pasado 21 de abril a los 88 años.
La elección se dio en el segundo día del cónclave, durante la cuarta votación, y según fuentes vaticanas, el cardenal electo alcanzó la mayoría de dos tercios requerida para ser proclamado como nuevo líder espiritual de más de mil millones de católicos en el mundo.
En estos momentos, el mundo católico aguarda con expectación el tradicional anuncio desde el balcón central de la Basílica de San Pedro, donde el protodiácono proclamará el histórico: “Habemus Papam”, revelando así el nombre y el nuevo nombre pontificio del recién elegido.
Este cónclave ha sido especialmente significativo por la diversidad cultural y geográfica del Colegio Cardenalicio, reflejo de una Iglesia en constante cambio y expansión. Se espera que el nuevo Papa se presente en los próximos minutos para impartir su primera bendición Urbi et Orbi.
El elegido es Robert Francis Prevost, un cardenal estadounidense de 69 años, nacido en Chicago, que a partir de hoy será conocido como León XIV. Su nombramiento no solo marca el inicio de una nueva etapa para el Vaticano, sino que también hace historia al convertirse en el primer Papa nacido en Estados Unidos.
La elección se dio durante la cuarta votación del segundo día de deliberaciones, lo que refleja un consenso rápido y contundente por parte de los 133 cardenales reunidos. El proceso fue ágil, pero no por ello menos profundo; claramente, los purpurados tenían clara la dirección que deseaban para la Iglesia.
León XIV apareció en el balcón central de la Basílica de San Pedro con gesto sereno y humilde. Su primer mensaje fue breve pero poderoso: habló de unidad, de agradecimiento, y pidió colaboración entre todos los pueblos y credos. También hizo referencia al legado del papa Francisco, al que reconoció con respeto y cariño.
Con formación en matemáticas, ciencias y derecho canónico, y una sólida trayectoria pastoral, especialmente en Perú, donde tuvo un papel clave en la formación de sacerdotes, León XIV llega al papado con un perfil preparado para los desafíos actuales. Su experiencia misionera y su capacidad de diálogo serán claves en esta nueva etapa.
Hoy presenciamos el inicio de un nuevo capítulo en la historia de la Iglesia. Y desde aquí, desde mi rincón, lo comparto con ustedes: el mundo tiene un nuevo pastor. Se llama León XIV y viene de Chicago.
Sigue en vivo desde el vaticano aqui:

